Ibáñez, tú siempre serás FutFem

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Homenaje de la Selección Valenciana a Pepe Ibáñez en 2017.

Fundación Woman’s Week desea sumarse a este reconocimiento a Pepe Ibáñez. Sin él, el fútbol femenino no sería lo mismo.

Puede parecer que 32 años son muchos, pero realmente para quiénes eran unas adolescentes en ese tiempo atrás, a día de hoy, tienen la sensación de que ha transcurrido en un suspiro.

Todavía hoy cierran sus ojos y pueden regresar al  momento en que un hombre creyó en todas ellas, un hombre adelantado a su época, un hombre que apostó por lo que consideró que era justo y les ofreció la oportunidad de practicar un deporte que hasta entonces estaba destinado únicamente al sexo masculino, el fútbol, deporte que ya movía masas y que hoy en día, no hay rincón en el mundo donde no se practique.

En aquellos años, finales de la década de los 80, las niñas que jugaban al fútbol no tenían equipos donde jugar,  ni un lugar, tan solo las calles de sus barrios, los parques y algún campito. deportivo. Para poder jugar,  muchas de ellas tenían que hacer oídos sordos a palabras groseras que les espetaban los chicos, compañeros de juegos, de clase y vecinos del barrio, palabras como “marimacho” o “las chicas no juegan al fútbol”.

Sin embargo, era tal la pasión y felicidad que sentían con un balón en los pies, que nada podía amedrentarles , ni las palabras más ofensivas, ni las actitudes machistas. Fueron luchadoras, tenaces y con sueños como el resto de  niñas o adolescentes de sus edades, siendo una de esas ilusiones, pisar un campo de fútbol real, ponerse botas de tacos y formar parte de un equipo integrado por mujeres futbolistas.

Y ese día llegó, un anuncio de la Federación Valenciana de Fútbol en el periódico alertó de la búsqueda de chicas para jugar al fútbol con el fin de crear una liga regional.  ¿Os podéis imaginar por un momento lo que significó para muchas de esas niñas y adolescentes?, ¿podéis imaginar las emociones que sintieron? El día de la cita y sucesivos, acudieron decenas de chicas adolescentes,  rompiendo las reglas, muchas de ellas sin decir nada a sus padres, a su entorno,  arriesgando, al igual que hizo José Ibáñez “Pepe”, el  propulsor de un proyecto fantástico, junto a Merchina, Berna Molina y Paco Polit. Ellos, de manera casi clandestina, forjaron un equipo de trabajo, volcado en dar forma a lo que hoy en día han heredado  equipos que se encuentran en Primera Nacional de la Liga Iberdrola, como el Levante UD y el Valencia CF y que antes de pasar a formar parte de estos Clubes,  ya lucharon y mostraron su juego, en el equipo ‘Publisport’, primer equipo en Liga Nacional (en aquellos años categoría División de Honor), y el fantástico equipo de fútbol femenino del San Vicente, integrándose años después en el Levante UD.

Todas esas jugadoras, que formaron parte de los equipos referenciados, que formaron parte de la Selección Valenciana de Fútbol Femenino, todas ellas cumplieron sueños, gracias al tesón de un hombre que simplemente  creyó en ellas y en su pasión por el fútbol, que empleó tiempo y dinero de manera altruista, que supo escuchar, alentar y nunca les dio la espalda.  Ellas nunca olvidaron de dónde venían y quién les había dado la oportunidad de cumplir sus sueños. Nunca olvidaron a Pepe Ibáñez y por ello Ibáñez formaba parte de sus vidas, compartiendo conversaciones, bromas y videos en el grupo de WhatsApp de ‘Pioneras’, compartiendo momentos y estando siempre en contacto, fomentando la unión que se instauró aquel año de 1988.

Hoy todas esas adolescentes futbolistas de aquellos años, lloran a Pepe Ibáñez, lloramos a Pepe Ibáñez, que el pasado viernes 19 de junio nos dejó, y ahora nos sentimos huérfanas, porque Ibáñez siempre fue más que el propulsor del fútbol femenino, fue un buen esposo, padre, abuelo, amigo. Fue un hombre íntegro, con valores, español por los cuatro costados. Fue un hombre bondadoso, que comprendió la necesidad de las mujeres por sentirse futbolistas y por querer practicar un deporte que les hacía inmensamente felices y  que hasta entonces les estaba vetado.

Pepe Ibánez 2019) /Foto: Paco Polit.

El sábado 20 de junio durante todo el día la familia de Pepe Ibáñez ha podido ser testigo del cariño que se le tenía, del efecto que ha causado su pérdida entre todos los asistentes, pues éramos desconocedores de que estaba malito, porque él nunca quiso decir nada.

Cuenta José María, uno de sus hijos, una anécdota preciosa en ‘A Punt Radio’, donde explica que los viernes cuando acudía al hospital para recibir tratamiento, al salir, Ibáñez le pedía un paquete de rosquilletas. A su hijo no le convencía mucho comprarle las rosquilletas porque en pleno confinamiento por la pandemia covid19, sabía que era mejor no tener contacto con objetos, pero, ¿cómo le dices no? y José María emocionado cuenta que ya establecida la petición de las rosquilletas cada viernes, no fue hasta la tercera ocasión, cuando se percató por qué quería su padre que le sacara ese paquete de rosquilletas, y es que la bolsa de rosquilletas llevaba incluido un sobre con cromos de fútbol femenino, donde aparecían mujeres futbolistas,  a lo que su  familia comenta emocionada que hasta sus últimos  momentos la figura de una mujer futbolista le ha acompañado, y así queda constancia en el Tanatorio de Valencia, donde Pepe Ibáñez volvió a reunir a todas aquellas niñas, hoy mujeres ya proclamadas ‘Pioneras del fútbol femenino valenciano’, amigas, compañeras, SIEMPRE UNIDAS, amistad forjada gracias a Pepe, a su labor, a su lucha por la igualdad y por el fútbol femenino.

Ibáñez, tú siempre serás FUTFEM. Sembraste la semilla del actual Área Valenta de la FFCV, tú siempre serás parte de la historia y lo recordaremos el resto de nuestras vidas.

Un abrazo de todas las Pioneras a su familia a quiénes apreciamos de todo corazón, su esposa María Ángeles, sus hijos José María, Carlos, Belén y sus nietos.

Artículo realizado por LL.G.

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