En busca de la Felicidad

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Cuando paramos cinco minutos nuestro reloj para pensar en nosotros mismos, cuando tenemos la oportunidad de chequear nuestras necesidades, lo que nos aporta en la vida esa gasolina necesaria para seguir, pensar en qué es lo que nos mueve…mujeres y hombres llegamos a la misma conclusión de que lo que verdaderamente importa es la Felicidad.

La búsqueda de la felicidad, mas allá de ser una buena película protagonizada por Will Smith que nos hizo remover conciencias, es una constante en la humanidad. Parece que ahora está de moda, como si hubiéramos descubierto algo nuevo; pero la felicidad fue y es el motor que mueve a las personas.

Carmen Mª García, presidenta de Fundación Woman's Week.
Carmen Mª García, presidenta de Fundación Woman’s Week.

La palabra Felicidad es tendencia. Han surgido eslóganes en los anuncios publicitarios asociando la felicidad con el consumo de productos, como si un sentimiento mundano nos invadiera con ello. No solo la publicidad, los institutos e incluso las universidades adoptan el apellido de felicidad y es que la felicidad influye, y mucho, en la manera de concebir nuestras acciones y  compromisos en todo aquello que nos mueve.

Cualquier objetivo que planifiquemos lleva un porcentaje de felicidad importante para su consecución.

La felicidad es un cóctel maravilloso compuesto de un potente ingrediente como es el compromiso personal.

Lo que a una persona le hace ser feliz no tiene porqué ser un dogma para otra, por eso es tan maravilloso la búsqueda de la felicidad. El ingrediente secreto de ese cóctel y que hace que funcione es el revulsivo de implicación y compromiso. Es nuestra importante aportación de valor a la sociedad.

Habrá a quien una sonrisa le produzca una alta dosis de serotonina y sea el revulsivo que necesita diariamente para ser feliz, otros lo conseguirán compaginando su profesión con su familia, otros podrán ver satisfecha su capacidad de ser feliz contribuyendo a hacer feliz a otras personas; pero, sin duda, la felicidad está directamente relacionada con la concepción de ser útil, con la ilusión, con la pasión, con los sueños de las personas… y las personas son lo que importa.

Muchas de las empresas o, mejor dicho, los líderes de las empresas forman parte de esa nueva cultura de la Felicacia. Son conscientes de que las personas más felices son más eficaces para todos. Se han dado cuenta y ponen en práctica medidas para comprometer a las personas que tienen a su cargo y para ello es necesario que vean satisfechas sus inquietudes y necesidades, su felicidad está directamente relacionada con los resultados. Empleadas y empleados son más eficaces si son más felices, lo que repercute directamente en los resultados de las organizaciones.

Los líderes empresariales son conscientes de que ya no proporcionan un puesto de trabajo, proporcionan una implicación entre su vida y su profesión. De ahí que buscan medidas adaptadas a cada uno de sus trabajadores. Ya no se busca solamente la/el profesional más adecuado, sino el más comprometido, el más resolutivo, el más implicado; porque será más rentable y para ello sabe que han de proporcionarle un ambiente en el que encuentre la felicidad.

Las y los trabajadores han vuelto a ser parte de la estrategia de las empresas y, por ello, han de mantenerlos felices. ¡Ya era hora!

El término ‘felicacia’ no es más que la unión de las dos variantes de la ecuación de la empresa que va directamente relacionada con los resultados la misma:

Felicidad + Eficacia = Mejores resultados.

Las y los trabajadores pasamos gran parte de nuestro día en el lugar de trabajo relacionándonos con otras personas con motivaciones parecidas o muy distintas de ahí que las empresas estén constantemente involucradas en la motivación de sus emplead@s. Para muchos serán medidas de conciliación, mejora de salario, programas de voluntariado, etc.; pero al fin y al cabo buscan la medida adecuada para que tod@s formen parte de esa gran familia que es la empresa y tengan el sentimiento de pertenecer a una organización que se preocupa por sus inquietudes, lo que les hará más eficientes.

Cuando las políticas puestas en marcha por la organización buscan la satisfacción personal de cada uno de sus empleadas y empleados -sus principales clientes-, éstos se implicarán logrando mejores resultados.

Bienvenida, pues, la ‘felicacia’ a las empresas, porque no solo es un camino de empoderamiento personal; no es solo una dosis de autoestima, es un compendio de medidas que hará una sociedad más feliz y mantendrá a sus empleadas y empleados con un alto índice de respuesta positiva de implicación y compromiso- Y todos juntos alcanzaremos unos mejores resultados.

Carmen Mª García 
Presidenta de FUNDACIÓN WOMAN’S WEEK

 

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