La brecha de género en la salud mental: El peso de ser la cuidadora universal

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Cada 13 de enero, el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión nos invita a poner el foco en una enfermedad que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo. Sin embargo, las estadísticas ocultan una realidad incómoda: la depresión tiene rostro de mujer. Según la Organización Mundial de la Salud, las mujeres presentan tasas de depresión casi el doble de elevadas que los hombres. ¿Es una cuestión biológica o estamos ante un síntoma de una sociedad profundamente desigual?

El peso invisible de los cuidados

Para entender la salud mental femenina, debemos hablar de la carga mental y el trabajo de cuidados. Tradicionalmente, se ha asignado a la mujer el rol de cuidadora universal. Ella es quien gestiona las citas médicas de los hijos, la alimentación de los mayores y el orden emocional del hogar. Este trabajo, invisible y no remunerado, actúa como un factor de estrés crónico.

Cuando una mujer no tiene tiempo para su propio descanso o desarrollo personal porque su energía está volcada en el bienestar ajeno, aparece el agotamiento profundo. La depresión, en muchos casos, no es un fallo químico individual, sino la respuesta lógica de un cuerpo y una mente exhaustos por la doble jornada (laboral y doméstica).

La trampa de la Supermujer

La sociedad actual exige a las mujeres ser profesionales brillantes, madres presentes y compañeras perfectas, manteniendo siempre una estética impecable. Este estándar es inalcanzable y genera un sentimiento de culpa constante. La brecha de género no solo se manifiesta en los salarios, sino también en la pobreza de tiempo. Mientras la falta de corresponsabilidad persista, la salud mental de las mujeres seguirá siendo el precio a pagar por el sostenimiento de la vida familiar.

El sesgo de género

Un aspecto crítico es cómo el sistema sanitario aborda este malestar. Existe un sesgo de género que tiende a patologizar las emociones de las mujeres. Ante una queja por cansancio o tristeza, es más frecuente que se prescriban psicofármacos a una mujer que a un hombre, a veces sin indagar en si su tristeza nace de una situación de precariedad, soledad o violencia.

Es fundamental transitar de un modelo que solo receta pastillas a uno que comprenda el contexto. No se puede curar con antidepresivos una depresión cuya raíz es la desigualdad o el aislamiento social. Necesitamos una perspectiva de género en la psicología y la psiquiatría que deje de ver a la paciente como un sujeto aislado y empiece a verla como parte de una estructura que la sobrecarga.

Hacia una salud mental igualitaria

Luchar contra la depresión femenina exige ir más allá. Requiere políticas públicas que garanticen la conciliación real, el fin de la violencia de género y, sobre todo, una corresponsabilidad masculina que deje de ser una colaboración anecdótica para convertirse en un compromiso diario.

La prevalencia de la depresión en mujeres duplica a la de hombres (7,1% frente a 3,5%), y los casos con severidad grave en mujeres más que triplican los que se dan en hombres: por cada caso grave en hombres hay 3,5 que son mujeres.

Fuente: INE

Además, según la ‘Guía de la Salud Mental de las Mujeres’ que publicó el Instituto de las Mujeres, las mujeres hemos sido valoradas socialmente por nuestro aspecto físico, belleza y atractivo sexual y por la capacidad para despertar el deseo en los hombres. Por eso, desde pequeñas, sobre todo a las mujeres de anteriores generaciones, nos enseñan que nuestras posturas, movimientos y hasta los tonos de voz debían ser suaves y moderados, nos restringían los juegos, la práctica del deporte, la capacidad de tener un cuerpo fuerte que es fuente de placer y satisfacción personal.

Trastornos de la Conducta Alimentaria

Así, la imagen corporal constituye una fuente de insatisfacción. Hacemos dietas, dejamos de disfrutar de la comida, nos obsesionamos con la báscula y sufrimos al mirarnos al espejo. Incluso perdemos el placer del deporte, convirtiéndolo en un medio para conseguir un fin estético. A pesar de todo, nunca logramos alcanzar el ideal que nos imponemos, porque en realidad es un imposible.

Desde Fundación Woman’s Week trabajamos por dar visibilidad a los problemas que atañen a la salud de la mujer. Celebramos desde hace más de una década jornadas dedicadas a la salud contando siempre con los mejores expertos en la materia.

Aunque es cierto que en los últimos años se ha debatido en el congreso sobre este tema, necesitamos un mayor compromiso por parte del gobierno y las instituciones y que se pase del debate a la acción en esta importante cuestión.

Teléfono gratuito 024

El Gobierno ha puesto en marcha un Plan de Acción de Salud Mental, habilitando un teléfono gratuito, el 024, para atender a personas con este tipo de conductas. El número será el mismo para todo el territorio nacional, gratuito y completamente anónimo y confidencial.

Este Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, el mensaje debe ser claro: Cuidar la salud mental de las mujeres es, ante todo, un acto de justicia e igualdad y esto es lo que defendemos desde FUNDACIÓN WOMAN’S WEEK.

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