La realidad nos interpela: el compromiso ininterrumpido de Fundación Woman’s Week

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Hay una frase de Sylvia Plath que se me viene a la cabeza cada vez que apuramos los últimos días de agosto: “El verano tiene su propio encanto, pero ese encanto nunca dura lo suficiente como para ocultar lo que hay debajo”. A menudo caemos en la tentación de pensar en los meses estivales como un paréntesis, una pausa en el calendario donde las prisas se frenan y las aristas de la realidad se suavizan. Pero la desigualdad, lamentablemente, no descansa.

Este verano nos ha puesto ante el espejo de la desigualdad. Mientras la actividad pública se ralentizaba, hemos asistido con dolor y rabia a una sucesión de noticias que nos recuerdan lo frágil que sigue siendo la seguridad de tantas mujeres. Por eso, antes de arrancar la rutina de este nuevo curso, necesitamos detenernos en los frentes que han marcado estos meses.

Ceuta: violencia en la frontera humanitaria

Detrás de las imágenes de la crisis humanitaria en la frontera sur, hay una realidad dolorosa que a menudo queda en la sombra: el sufrimiento de las mujeres y las niñas. En Ceuta hemos visto cómo la precariedad extrema, la falta de alojamientos totalmente seguros y la ausencia de redes de amparo las convierten en el objetivo más vulnerable. Informes y testimonios a pie de calle han alertado este verano de un preocupante aumento de agresiones sexuales, abusos y situaciones de discriminación sufridas por mujeres y menores sin hogar. Cuando los recursos fallan, el impacto cae directo sobre sus cuerpos. No podemos mirar hacia otro lado ni tratar la perspectiva de género en la migración como un asunto secundario: es una urgencia de derechos humanos.

Violencia machista: la pesadilla que no cesa

Tampoco en el ámbito peninsular hemos tenido tregua. Los meses de verano han vuelto a confirmar una tendencia trágica: el aumento alarmante de los episodios de violencia machista. Según el Observatorio de Violencia de Género el mes de julio registró un marcado incremento de crímenes, con al menos 7 mujeres asesinadas, tres de ellas en un intervalo inferior a 24 horas a finales de mes, más otras dos mujeres asesinadas en el mes de agosto. Hasta el 7 de agosto, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha contabilizado un total de 36 mujeres asesinadas por violencia machista en España en lo que va de año

El cambio en las rutinas y la mayor convivencia en el hogar vuelven a actuar como detonantes de un problema estructural que requiere alerta máxima todo el año. Cada cifra es una vida, y cada caso nos demuestra que los recursos de protección e intervención no pueden relajarse jamás.

Cuidados: la trampa de la conciliación estival

A este panorama se suma otra brecha silenciosa pero constante: la de la carga mental y los cuidados. Con el cierre de los colegios y la falta de alternativas accesibles, las vacaciones escolares vuelven a convertirse en un rompecabezas que asumen, mayoritariamente, las mujeres. La tan proclamada conciliación sigue siendo, en la práctica, una pirueta personal que frena carreras y agota a las madres. Este verano ha dejado claro, una vez más, que la corresponsabilidad real sigue siendo una asignatura pendiente en los hogares y en las empresas españoles.

Nuestro compromiso para el nuevo curso

Todo lo vivido en estos meses nos deja una certeza clara: la igualdad real no es un logro inmutable ni una foto fija. Exige presencia constante, valentía y trabajo diario. Por eso, en Fundación Woman’s Week arrancamos el curso con más determinación que nunca y con el foco puesto en nuestras prioridades:

  • Dar voz  a las más vulnerables: Exigiendo protocolos y recursos específicos para las mujeres expuestas a agresiones en contextos de migración, trata o exclusión social.

  • Exigir una corresponsabilidad real: Impulsando medidas efectivas en el tejido empresarial y social para que los cuidados no recaigan por defecto sobre las mujeres.

  • Impulsar el liderazgo femenino: Multiplicando nuestros programas de mentoría y alianzas para que cada vez seamos más decidiendo en los puestos de responsabilidad.

  • Educar para prevenir: Reforzando la formación en valores para erradicar las conductas machistas desde la raíz.

No queremos que el balance de los últimos nos desanime; al contrario, nos moviliza. En FWW estamos convencidas de que conseguir una sociedad justa no es un deseo para el verano, sino la tarea de cada día. Arrancamos el curso listas para trabajar por la Igualdad, y contamos contigo.

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