Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón nació en La Casa Azul de Coyoacán una mañana de julio de 1907. Fue un parto de lo más normal para la madre y para la niña, paradójico hecho, teniendo en cuenta que la vida de Frida sería bastante alejada de lo habitual u ordinario.
Marcada por dos fuertes accidentes: el del tranvía y el de su marido, el también artista Diego Rivera. Como ella misma afirmaba: “De esta agonía sin fin que ha sido mi vida, diré: Fui como un pájaro que hubiese querido volar y no pudo”.
Pintora, escritora, comunista, símbolo del feminismo, icono queer… es difícil ya decir algo sobre ella que no se haya contado, sin embargo, la exposición ‘Vida y Obra de Frida Kahlo’ de Acciona, lo relata a través de una nueva narrativa. Se trata de una puesta en escena multisensorial de la vida y trayectoria pictórica de la artista mexicana, a medio camino entre el concepto de filme cinematográfico y la exposición tradicional. Más de 130 obras plásticas, literarias y fotográficas cobran vida en este espectáculo visual y sonoro que gesta nuevas sensibilidades y miradas sobre la pintura y biografía de Frida Kahlo.
Charlamos con Carla Prat que trabaja en el desarrollo conceptual y creativo de museos y exposiciones en el Departamento de Experiencias en Acciona Ingeniería Cultural. Ha participado en diversidad de proyectos expositivos internacionales desarrollando la dirección creativa, planes interpretativos, así como consultoría en proyectos de planificación museística. Carla es también integrante del consejo directivo del comité internacional del ICOM para museos de memoria.

¿Cómo surge la idea de hacer una Exposición inmersiva y por qué de Frida Kahlo?
En Acciona Ingeniería Cultural llevamos más de treinta años haciendo muestras de exposiciones, pero en este caso, la diferencia es que es un producto propio. Lo conceptualizamos, lo diseñamos, lo producimos y lo ejecutamos. Las exposiciones inmersivas son tendencia y hace tiempo que lo veíamos como una posibilidad. Empezamos a estudiarlo y dentro de nuestra investigación pensamos que Frida era un buen personaje para llevarla a cabo. Un personaje también muy complejo, porque todo el mundo sabe ya algo de ella y tiene una percepción sobre el personaje, es un ícono pop… Entonces, por un lado tiene esa parte comercial, pero por otro tiene la dificultad de poder rendirle un buen homenaje. Pensamos que Frida no ha tenido la narrativa histórica que se merece y era una buena oportunidad para darle una voz diferente y contar una historia diferente.
Estamos inmersxs actualmente en la denominada ‘Cuarta Ola del Feminismo’, ¿ha influido esto en que hayáis decidido visibilizar un referente femenino?
Evidentemente. Forma parte además de este proceso de repensar a Frida. No es casualidad. Hemos trabajado además con dos historiadoras del arte y también con Patricia Mayayo, como asesora, que es historiadora del arte con perspectiva de género. Tiene que ver con revisar la pintura y revisar el personaje de Frida, que en su contexto de principios del siglo XX en México, estaba sola frente a un grupo de hombres, que al menos en la narrativa de la historia del arte son los que se han contado como referentes “validos”, mientras que a ella se la demonizaba en cierta manera y se la convertía más en un producto, en vez de explorarla a ella como pintora. Ese ha sido uno de nuestros temas transversales, presentarla como pintora, más allá de su historia personal, o de Diego etc.
La exposición integra más de 130 imágenes (entre obra pictórica y literaria), ¿cómo se hizo la selección, con qué criterio?
Sí, en esas más de 130 imágenes contabilizamos las de sus cuadros, que es lo que hemos tramitado con el Banco de México, la obra literaria, que no es solo su diario, también tiene muchas cartas, era una gran intelectual, escribía muy bien; y por otra parte las fotografías.
La selección se hizo como en una exposición tradicional: creamos núcleos temáticos, un guión y a partir de cada núcleo la selección de obra. Después lo traducimos a lo audiovisual. Cada núcleo temático tiene a su vez un mensaje clave. El primer núcleo, por ejemplo, tiene como objetivo el mensaje de presentar a Frida como un personaje triunfante, internacional, de vanguardia, que vendía obra al Louvre. El segundo núcleo tiene más que ver con La Casa Azul, su accidente etc. También hemos querido tratar el tema del accidente no como algo tan dramático, sino desde una perspectiva poética y señalarlo como el momento en el que ella renace como pintora, se reinventa como pintora.
En la exposición se da especial relevancia al Naturalismo Simbólico de Frida en la narrativa.
Siempre que se habla de Frida se habla del autorretrato, pero ella pinta lo que le rodea y el jardín de La Casa Azul es una gran fuente de inspiración. También sus animales: el perro azteca, los monos, los pájaros. Ese es el universo que ella tiene y queríamos trasladar al visitante a La Casa Azul, a ese lugar de paz y tranquilidad.

Frida hablaba abiertamente de sexualidad, aborto, lactancia o maternidad y, a pesar de ser considerada un símbolo feminista, es un personaje que suscita gran controversia en este ámbito por su tóxica historia de amor con Diego Rivera, ¿cómo habéis tratado esta cuestión en la exposición?
Nosotxs la concebimos como un ícono feminista, por su puesto. No podemos percibir el personaje hoy en día, en 2022, a lo que era Frida en 1920. Parece que a Frida no la encajamos en su período de tiempo. Para nosotrxs es desde luego un referente feminista y hemos querido transmitir su empoderamiento, su seguridad, esa idea de revolucionaria, no solo en el contexto político, sino de cuestionarlo todo y tener un criterio propio. Para poder transmitir todo esto además hemos utilizado sus propios textos, su propia voz.
La innovación tecnológica lo están transformando todo y gracias a ellas podemos gozar de este tipo de exposiciones que no serían posibles de otra manera ya que ningún museo español posee ninguna obra de Frida Kahlo, por ejemplo. ¿Está la tecnología cambiado el modelo y son este tipo de exposiciones el futuro?
Tú misma lo has dicho, la tecnología nos da acceso a una obra que sería casi imposible o muy complejo verla en una exposición tradicional, por tema de seguros, colecciones privadas etc. Entonces esto nos da esta opción. Pero creo que una cosa no compite con la otra. Esto no es el fin de los museos, es una tendencia que viene para quedarse porque expande el arte, expande la posibilidad de acceder a la obra. Es otra manera de entender la obra. La gracia es tener las dos opciones y disfrutarlas por igual.
La exposición ‘Vida y Obra de Frida Kahlo, diseñada y producida por ACCIONA Ingeniería Cultural, podrá visitarse entre el 2 de diciembre y el 30 de abril en el Teatro Instante, en C/Palos de la Frontera 20 (Madrid).
Puedes adquirir las entradas en este enlace: http://accionaexhibitions.com










